5 viajes fáciles

Lonely Planet

Te sugerimos una selección de lugares para disfrutar del verano fuera de la ciudad, aunque sea por pocos días. Playas, lagos, esteros y más.

Reserva de yacarés, Esteros del Iberá 

 

¿Por qué ir ahora? 

“Agua brillante” significa “Iberá” en guaraní. Y qué vocablo más acertado para nombrar esta región correntina donde el río Paraná es el anfitrión, secundado por una red de arroyos, riachos, pantanos y lagunas. Allí el agua brilla aún más si se la visita un ratito antes del atardecer. Ya de noche, los yacarés tumbados en las orillas, camuflados en la vegetación, alumbran como luciérnagas con sus ojos resplandecientes. Dar una vuelta por los esteros es, además, liberador para sacarse el miedo a estos animales que sobrevivieron a los dinosaurios. Pero además de los yacarés, que parecen efigies mientras recargan sus energías con el sol, aparecen los carpinchos, ciervos, osos hormigueros y vuelan infinidad de aves, como el gallito de agua (jacana), el pájaro carpintero y la silueta siempre sobre las ramas de los cormoranes. Las ranas aportan su croar a la acústica del río y su coro se suma al de los pájaros cuando el Sol comienza a bajar. El contacto con la naturaleza se profundiza al navegar el Paraná y anclar en uno de sus brazos. No hay paisaje más inspirador que los colores transformándose de a poco. Da lo mismo tomar unos mates o una cerveza con el aire húmedo de la zona, y sólo escuchar el ruido de la naturaleza. Pero el río y sus afluentes no es todo lo que ofrecen los esteros. También se puede caminar por el sendero de los monos, hacer travesías en 4×4, trekking y cabalgatas. Una actividad interesante es ser testigo del rancheo de yacarés, que garantiza la continuidad de la especie y desalienta la caza furtiva. Los lugareños son los encargados de detectar nidos y recolectar los huevos para llevarlos al criadero e incubarlos. De cien huevos que se recolecta, nacen setenta yacarés, de los cuales un 5 ó 10 por ciento son devueltos a su laguna original. El resto, es destinado para la industria del cuero. De no juntarse los huevos, nacerían tres, ya que en su hábitat corren peligro de ser comidos por tijeretas, por los mismos yacarés ya adultos o no resistir la crudeza del tiempo en un nido débil. Una actividad que  propone Yacaré Porá es asistir a la liberación de cocodrilos en sus lagunas autóctonas, es un hermoso ritual el de asistir a la vuelta de los animales a su estado natural.

Dónde dormir 

Un camino de bambúes conduce al Hotel Puerto Valle, en el Km. 1282 de la Ruta Nacional 12, en Ituzaingó, Corrientes, una estancia de estilo tropical donde no falta nada. Con base para dos personas, desayuno incluido, a US$ 375 la noche. Se recomienda el restaurante del hotel, de la mano del chef Máximo Porzio, además de la cálida atención de sus anfitriones. El Hotel Manantiales también está en Ituzaingó y el precio promedio por persona es de US$ 40 con desayuno incluido, lo mismo que Cabañas Aguará Cuá, aunque sin desayuno. Y las opciones más gasoleras son el Hotel Géminis, a US$ 20 por persona con desayuno; y las Cabañas Tiempo de Río, a US$ 15 por persona, sin desayuno y con base cuádruple.

Dónde Comer 

Frente a la costa del Paraná, La Costanera sirve cocina típica, pastas, pescados y pizza a la parrilla (Francisco López 1525, Ituzaingó). En Colonia Pellegrini se puede pedir comida criolla en Yacarú Porá (calles Yaguareté y Caraguatá), y ver la Luna sobre el río en Corazón del Iberá (Ñangapiry y Yaguareté).

Qué hacer 

A bordo de una 4×4, se puede atravesar un arenal entre pinares y adentrarse en los esteros, pasando por la Represa Hidroeléctrica Yacyretá, para después visitar las playas de Ituzaingó (desde $ 220 el día en Turismo Diversidad, info@turismodiversidad.com). Una opción ideal para safaris fotográficos es el paseo entre la naturaleza de Cambyretá, donde se avista una colorida y apacible fauna autóctona, incluyendo aves y carpinchos. La geografía típica de la cercana Colonia Carlos Pellegrini es digna de fotografiar, con sus ranchos de adobe, el viejo puente Bayley y los atardeceres correntinos. Imperdible el paseo en lancha entre las islas del Alto Paraná con visita al pueblo de San Antonio. Para asistir a la liberación de yacarés y visitar los criaderos, contactar con Yacaré Porá, yp@yacarepora.com. Otra opción es aprovechar la poca profundidad del río Paraná y practicar la pesca con mosca. En el nacimiento del río Corrientes se puede capturar numerosos peces dorados. Pomera Maderas, un grupo foresto-industrial con más de 6.000 hectáreas plantadas de pinos clonados, representa una excursión diferente para los amantes de la botánica. La visita a este vivero clonal se contrata a través de pomera.com. Se recomienda el avistaje de aves en las selvas que bajan por los ríos desde la vecina Misiones. Grandes esteros, sabanas y quebrachales son los hábitats más destacados en el paisaje de la Reserva Natural del Iberá. Allí se reúnen entre 350 y 400 especies de aves, algunas en peligro de extinción, que construyeron en este espacio su refugio (para alquilar caballos: 03782 497073 / 497172).

Cómo llegar y moverse 

En avión, se puede viajar desde el Aeroparque Jorge Newbery hasta la ciudad de Corrientes por Aerolíneas Argentinas (desde $ 1.299, aerolineas.com.ar). Para los que quieran ir a los Esteros del Iberá en auto, desde Buenos Aires hay que tomar la Ruta 14 hasta Virasoro, empalmando con la Ruta 120, para después conectar con la Ruta 12. Una vez en Corrientes, se debe tomar la Ruta 12, el mismo camino que desde el Aeropuerto de Posadas, en la Provincia de Misiones.

Más información 

Encontrá toda la data en esterosdelibera.com y corrientes.com.ar

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