En este recorrido, los pescadores se podrán encontrar con el Pirá Pitá, también conocido como Salmón de Río por su carne roja. Gusta de ubicarse en las sombras, especialmente bajo el ambaí, donde acecha a las mojaras que cazan las hormigas que se asocian a este árbol por una relación simbiótica.

Por todo lo dicho, la pesca de esta especie requiere de gran destreza, precisión y, sobre todo, mucha paciencia.